La inclusión de la mujer en el mundo del deporte aún es una tarea pendiente que tenemos como sociedad. La esgrima fue una de las primeras disciplinas deportivas en incluir mujeres en su práctica, en concreto, a través del florete. Este arma comenzó a ser utilizada por las mujeres en el siglo XIX por ser la más ligera, abriendo una vía en este deporte de combate tradicionalmente masculino.

Desde entonces, muchas han sido las grandes campeonas que han abierto camino y han marcado un antes y un después con su esfuerzo y dedicación. Desde la Real Federación Española de Esgrima queremos garantizar que su legado será continuado por las nuevas generaciones, por ello ponemos especial énfasis en la esgrima realizada por mujeres.

El sistema, por defecto, aún favorece y estimula la práctica deportiva de los hombres y disuade la continuidad de las mujeres. La misión de este proyecto es actuar como un agente positivo que corrija esa desigualdad. Para ello, tenemos en marcha varias líneas de actuación: